Libro E= mc2
Titulo del Libro: E=mc2
Autor: Antonio Lazcano
Texto: Cientifico
Obra Literaria: Cientifica
Reseña:
Millones de personas en el mundo saben que la ecuación E=mc2 revolucionó la Física y cambió nuestra forma de entender el mundo, pero casi nadie comprende el significado de esta fórmula y por qué exactamente es tan importante. En esta obra, David Bodanis escribe una "biografía" de uno de los mayores descubrimientos científicos de la historia y, aplicando su talento como escritor y su experiencia como profesor, convierte una ecuación aparentemente impenetrable en algo comprensible para el lector medio.
Así, los capítulos iniciales están dedicados cada uno de ellos a uno de los términos de la ecuación(incluyendo el igual). Esta exposición sirve de punto de partida para explicar los fundamentos sobre los que Einstein sustentó sus nuevas teorías.Y después de repasar su importancia en todo el desarrollo científico del siglo XX, se nos muestra cómo esta igualdad ha estado presente en múltiples objetos y actividades, desde el tubo catódico de los televisores a la bomba atómica, pasando por la datación con carbono de las pinturas prehistóricas.
Einstein abrió la puerta a la estructura interna del Universo con sus hallazgos, hallazgos que por fin el común de los mortales puede comprender gracias a esta obra.
La biografía de esta ecuación nos presenta un joven llamado Albert que, como buen estudiante vago, prefería 'capar clase' tertuliando en un café y analizando por su cuenta las ecuaciones de Maxwell, antes que aceptar ciegamente los dogmas científicos que sus profesores querían imponerle. Y aunque no era un matemático particularmente brillante, sí era competente como para expresar matemáticamente las conclusiones a las que lo llevó su manía de hacer las preguntas incómodas que sus colegas evitaban.
Gracias a la famosa ecuación de este inconforme es que tenemos una idea mucho más precisa de cómo afecta nuestras vidas la relación, hasta entonces inédita, entre materia y energía, o el enorme poder que es capaz de desviar la luz y aterrar a las víctimas del Proyecto Manhattan.
David Bodanis, catedrático de Oxford ya conocido por otras obras de divulgación científica como Los secretos de una casa, nos trae en este libro no sólo la emocionante historia de cómo la comprensión del mundo que trajo esta ecuación cambió el rumbo de la Segunda Guerra Mundial. Además, narra la conmovedora epopeya de científicos (y un sorprendente número de científicas) que desafiaron al establecimiento con tal de seguir su propia interpretación del mundo.
Un refrescante recordatorio de que la historia de la ciencia la siguen escribiendo los románticos y no sólo los buenos estudiantes. Adicionalmente, hubo dos aspectos que me llamaron más la atención en el plano personal: la comprensión que logré sobre el profundo significado de la ecuación y la contextualización de la enorme hazaña intelectual que supuso la formulación de la ecuación.
Efectivamente, la muy básica formación en Cálculo y Física de la que fui víctima en el colegio y la universidad, no hubiera sorprendido demasiado a Newton y hubiera aburrido a Planck y Maxwell, ya que está basada totalmente en sus trabajos. Esto significa que la revolución que representa la Teoría de la Relatividad (o de los Invariantes, como prefería llamarla Einstein) es como si nunca hubiera ocurrido para los que no estudiamos Física pura. Las profundas repercusiones que tuvo en la comprensión del universo afectaron no sólo a la Física y la Astronomía sino que, de manera similar a como descifrar el ADN y el genoma humano cambiaron para siempre la Biología y la Medicina, sus efectos estremecieron la filosofía, la religión y la política en una forma que nos afecta a todos los seres humanos que de vez en cuando nos preguntemos quiénes somos y para dónde vamos.
Afortunadamente de cuándo en cuándo un Carl Sagan o un David Bodanis nos recuerdan que los hallazgos de la ciencia hacen parte del bagaje cultural de toda la humanidad tanto como el arte o la filosofía. La importancia de la obra de Einstein es tan grande que, haciendo un símil casero, es como si antes de él los científicos sólo comprendieran los programas del computador del Universo, mientras que después de semejante 'hackeada' ya pudieran entender cómo el sistema operativo permite que esos programas funcionen e interactúen entre sí. Parafraseando al propio protagonista, es como si el dueño de la finca ?El Paraíso? hubiera dejado una biblioteca con los planos y las escrituras en un idioma incomprensible, y ahora nosotros que seríamos como los hijos del mayordomo de la finca, estuviéramos asomándonos a esos libros tratando de descifrarlos, con la ventaja de que Albert ya entendió buena parte del plano eléctrico e hidráulico de la casa principal.
Por otra parte, durante mucho tiempo me llamó la atención que alguien que no era un matemático brillante fuera considerado el mayor genio después de Newton en un campo donde las matemáticas son como el abecedario. Con este libro confirmé que en la ciencia como en los negocios, son más importantes la imaginación, la curiosidad y la intuición que la habilidad para llevar las cuentas. De la misma forma como un hábil negociante puede aprovechar oportunidades de negocio sin necesidad de trabajar los números (porque hay contadores que se encargan de eso) sino entendiendo lo que los números significan, Einstein se apoyo en matemáticos más hábiles que él para pulir la formulación de su Teoría.
Asombrosamente para mí, Einstein no partió de resultados experimentales para formular una hipótesis que fuera corroborada o refutada como reza el método científico usado hasta por el mismísimo Maxwell, quien se basó en la evidencia obtenida en el laboratorio por Faraday para formular sus célebres ecuaciones que entrelazan electricidad y magnetismo. Por el contrario, Albert intuyó un vacío en los trabajos de sus ilustres predecesores, trabajó una idea completamente original y después elaboró una formulación matemática que "cuadraba": que la velocidad de la luz es constante y es el factor de conversión que transforma materia en energía. Einstein saltó al vacío donde todos antes que él se acobardaron sin evidencia que lo respaldara, puesto que ésta llegó muchos años después: un eclipse de sol donde se comprobó una desviación de la luz debido a la influencia de la masa sobre la energía (tal y como la Teoría había predicho que ocurriría), o el descubrimiento de Helio en el sol porque su ecuación implicaba que iban a encontrar un elemento con sus características. Y si el sol puede transmutar materia para producir energía, ¿por qué no nosotros? De ahí que los ingenieros responsables de bombas atómicas y reactores nucleares supieran qué debían buscar: la ecuación lo había predicho.
Nombres:
Edith Gonzalez Hernandez 3°III
Maria Evelia Anaya Rodriguez
